Sobre Mi

Soy una mujer que desde joven había soñado con ser mamá y tener familia. Por supuesto también tenía mis grandes aspiraciones laborales, me veía como una supermujer, con su "supertrabajo" y su "supercapacidad" para ser la trabajadora perfecta, la mamá perfecta, en definitiva, la mujer perfecta. 


Cuando realmente me convertí en madre, tal y como esperaba, fue algo mucho más fantástico y maravilloso de lo que podía imaginar. Lo que no pude ni soñar, era lo íntimo, profundo, revelador y mágico que iba a ser. No estaba preparada para esa revolución interior que sucedió y que me hizo ver la vida de otra forma y que cambió todas las aspiraciones que tenía hasta entonces. 


La maternidad cobró forma llenándolo todo de un profundo significado, dándole sentido y forma a mi femineidad, cambiandolo todo a mi alrededor: la relación con mis padres, con mi madre, y por supuesto con mi compañero.

Algo en mí había cambiado. Yo había cambiado. Al estar con mi pequeño en brazos, el contraste con el mundo que me rodeaba, que ya había empezado a notarse en el embarazo, se hizo evidente.

Mi madre, mi padre y mi compañero, fieles a mi instinto, y con el suyo propio en sintonía total con el mío, me acompañaron en mi viaje. Y comencé a investigar algo que corroborara lo que mi cuerpo me pedía, y el exterior me negaba.

Así encontré “Bésame mucho. Como criar a tus hijos con amor” de Carlos González. Fue un bálsamo para mi inquietud, y un inicio, este libro me enseñó que mi instinto era poderoso y maternal, y que además no estaba sola, había mucha gente que compartía mi camino y mi forma de ver la maternidad.


El nacimiento de CRIANZA MÁGICA

Fue la psicologa y escritora Laura Gutman, la que puso en palabras otro sentimiento que había nacido en mi interior, la necesidad de ayudar a otras madres, de crear una tribu de mujeres, para transmitir conocimientos, para recibirlos, y, sobre todo, para acompañar.

Me imaginaba creando un lugar dónde poder enseñar lo que yo había ido descubriendo y aprendiendo, un lugar dónde compartir experiencias, y aprender de las demás.

Descubrí que en Internet, ya existía esa tribu virtual de mamás y pensé que no hacía falta que yo creara un blog más, pero hace poco una experiencia personal me hizo cambiar de opinión. Buceando por estos blogs, de casualidad leí un artículo sobre las “Crisis de lactancia” y descubrí que yo estaba pasando por una de ellas. Llevaba unos meses preocupada por el tema y estaba a punto de abandonar la lactancia. Al leer este artículo me tranquilicé y cambié de opinión. Todavía seguimos con el pecho.

Fue en ese momento cuando me di cuenta que en Internet, hacen falta, no muchos, sino muchísimos sitios dónde se hable de la crianza con amor, para que sea más fácil que cualquier mamá con dudas, o con experiencias que compartir, tenga la misma suerte que yo de dar con alguno de ellos.

Por ello me decidí a crear Mágica Crianza, un lugar más en la red dónde se defienda la crianza maternal, la crianza con apego, la crianza natural, la crianza corporal, la crianza verdaderamente mágica.

Espero que con este blog, pueda ayudar a toda mujer y madre que lo necesite, ya que yo he recibido mucha ayuda de mis “pequeños tesoritos”, como yo llamo a las personas que en mi maternidad me ayudan diariamente, desde aquí, me gustaría daros las gracias.

Y no puedo terminar este texto que habla “sobre mi” y sobre mi maternidad, sin hablar de mi compañero. Gracias a ti he podido crecer como madre y como mujer, tu me has sostenido y cobijado con amor, para que yo pudiera sostener y cobijar con amor a nuestros pequeños. En estos años de convivencia, y con la llegada de nuestros pequeños, los dos hemos crecido como padres y como pareja. Eres un padre maravilloso, te respeto y te admiro.  

Aquí tenéis el verdadero motivo por el escribo.

Mi familia, HÉCTOR, RUBÉN, ADRIÁN, SARA Y LEO.